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La dueña de un perro inventa una rocambolesca historia de maltrato para no pagar al veterinario y la han descubierto

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Lo que comenzó pareciendo un rescate de una mujer de buen corazón que se apiadó de un pobre cachorro parece que ha dado un auténtico giro y la protagonista ha sido pillada por la policía. Quería conseguir que el veterinario le saliera gratis.

Las fotos de un perro con cara triste y lleno de heridas en el hocico y garganta se hicieron virales.

El perro se llama Dani y vive en una zona del Condado de Butler , Ohio (Estados Unidos).

En un principio una mujer compartió las fotos diciendo que había encontrado al perro a un lado de la carretera. Según la mujer, el perro tenía el hocico atado con cinta aislante y varias heridas en el cuello.

“Preocupada por el estado del perro”, explicó que lo llevó rápidamente al veterinario para salvar su vida.

Con esta historia la mujer se ganó el corazón de miles de amantes de los animales pero parece que todo ha dado un giro inesperado.

El microchip que tenía el perro desveló que Dani venía de Hart Rescue, en Cincinnate.

Mucha gente comenzó a ofrecerse a través de las redes sociales para ayudar al perro.

El sheriff del condado de Buttler, Richard K. Jones, muy conmovido por la historia del perro, comenzó a pedir ayuda para dar con la persona que había hecho eso al pobre animal.

Jones no tuvo que esperar demasiado para finalmente acabar descubriendo que el dueño de Dani: era la misma persona que la había “encontrado” tirado en la carretera y que se inventó toda la historia sólo para conseguir asistencia veterinaria gratuita.

El dueño del perro inventó la historia de la garganta cortada y la boca con cinta adhesiva para obtener atención veterinaria gratuita, dicen los investigadores“, explicó Richard K. Jones desde su cuenta de Twitter.

Jones dijo que los investigadores supieron por la propietaria, que no fue identificada, que Dani se había cortado el cuello en realidad después de correr hacia una valla de alambre de púas.

Al parecer, como la dueña no podía pagar las facturas del veterinario, decidió inventarse la terrible historia.

Las marcas del hocico no se habían producido por la cinta aislante, sino por un bozal que la mujer le colocaba durante varias horas al día, al parecer porque el perro destrozaba cosas en la casa y se había vuelto agresivo con otros perros.

Jones dijo que el perro fue llevado al veterinario de nuevo, y que el veterinario descubrió que la lesión en el cuello no había sido hecha de forma intencionada.

Afortunadamente el perro ahora se encuentra bien y está a salvo.

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