in ,

¿Cuánto costó tu entrada?: A mí me costó la libertad

Queremos hacer un llamamiento a todos los padres y madres para que no lleven a sus hijos a los zoológicos.

Los animales que viven en los zoológicos se ven obligados a vivir en un espacio reducido privados de libertad y muchas veces en precarias condiciones. Muchos sufren problemas mentales debido a estar enjaulados gran parte del día.

cuanto-costo-tu-entrada-a-mi-me-costo-la-libertad

Sin ir más lejos, el último incidente ocurrido en un zoológico fue hace varios días, un joven estudiante moría al ser atacado por un tigre albino en un zoológico de Delhi (India). Esto tiene que servir de precedente para hacernos cambiar, dejar a los animales en libertad y no comerciar con ellos.

5 Comments

Leave a Reply
  1. La evolución humana posee un enemigo irreductible, al menos hasta el momento, el Poder. El Poder de algunos por sobre todos, inclusive ellos mismos. Cada persona le puede darle diversos nombres y hasta encarnarlo. Sin embargo la esperanza de llegar a vislumbrar un cambio evolutivo se da en el consenso de las individualidades o el Poder de Todos.
    Por este motivo existen enunciados que no pierden vigencia: “Divide y reinarás”. Ya que el Poder entendido como un ente divisor de voluntades distorsiona, confunde, tergiversa los hechos y oculta sus motivaciones.
    Si bien es utópico que más de 7000 millones de personas se pongan de acuerdo en algo, todo el que quiera transitar este camino podrá ver que intereses están detrás de la falta de disenso armónico. Quien niega los datos duros y quien manipula los sentimientos de los bien intencionados que no tienen acceso a dichos datos de la realidad.
    Mientras que los que, por justificada indignación de la realidad, adopten como enemigos a los muy pocos que dedicamos nuestra vida al cambio de esta realidad no existirá cambio posible. Los intereses que abogan por mantener el status quo seguirán ganando. Todo el que motivado por esta mencionada indignación se formo y pretende trabajar sobre la base de los datos duros para un cambio positivo, sabe que los animales cautivos han sido sometidos a una mutilación irreversible similar a la sufrida por las especies domesticas.
    Si señores la domesticación de especies no es otra cosa que una profunda mutilación en la formación no de un ejemplar sino a nivel específico realizada a lo largo del tiempo por nuestra especie. Pero vamos por parte. Sin olvidar esto volvamos al tema del artículo. Existen utopías que angustian y hay otras que nos muestran el camino. Los que trabajamos en instituciones zoológicas no lo hacemos porque nos guste la realidad sino porque decidimos poner el cuerpo para transformarla. Los que lo hacemos en instituciones dependientes del Estado no lo hacemos de puro masoquistas, no nos tentó un empleo precarizado, de bajo salario, sin normas de seguridad y sin ningún tipo de reconocimiento. Lo hacemos por la convicción de que ni nosotros ni el mismo Estado somos dueños de los animales por los que velamos, sino los custodios de su destino. Y es por eso que trabajamos sin herramientas, seguridad ni reconocimiento. Hemos podido sin todo eso, lo que muchos de nosotros no podemos seguir sosteniendo es el no ser escuchados por la sociedad a la que pertenecemos. Porque nosotros asumimos el compromiso con el cuerpo pero la transformación depende de todos. Damián Sabio Diéguez, Cuidador de animales del Jardín Zoológico y Botánico de La Plata.

  2. La evolución humana posee un enemigo irreductible, al menos hasta el momento, el Poder. El Poder de algunos por sobre todos, inclusive ellos mismos. Cada persona le puede darle diversos nombres y hasta encarnarlo. Sin embargo la esperanza de llegar a vislumbrar un cambio evolutivo se da en el consenso de las individualidades o el Poder de Todos.
    Por este motivo existen enunciados que no pierden vigencia: “Divide y reinarás”. Ya que el Poder entendido como un ente divisor de voluntades distorsiona, confunde, tergiversa los hechos y oculta sus motivaciones.
    Si bien es utópico que más de 7000 millones de personas se pongan de acuerdo en algo, todo el que quiera transitar este camino podrá ver que intereses están detrás de la falta de disenso armónico. Quien niega los datos duros y quien manipula los sentimientos de los bien intencionados que no tienen acceso a dichos datos de la realidad.
    Mientras que los que, por justificada indignación de la realidad, adopten como enemigos a los muy pocos que dedicamos nuestra vida al cambio de esta realidad no existirá cambio posible. Los intereses que abogan por mantener el status quo seguirán ganando. Todo el que motivado por esta mencionada indignación se formo y pretende trabajar sobre la base de los datos duros para un cambio positivo, sabe que los animales cautivos han sido sometidos a una mutilación irreversible similar a la sufrida por las especies domesticas.
    Si señores la domesticación de especies no es otra cosa que una profunda mutilación en la formación no de un ejemplar sino a nivel específico realizada a lo largo del tiempo por nuestra especie. Pero vamos por parte. Sin olvidar esto volvamos al tema del artículo. Existen utopías que angustian y hay otras que nos muestran el camino. Los que trabajamos en instituciones zoológicas no lo hacemos porque nos guste la realidad sino porque decidimos poner el cuerpo para transformarla. Los que lo hacemos en instituciones dependientes del Estado no lo hacemos de puro masoquistas, no nos tentó un empleo precarizado, de bajo salario, sin normas de seguridad y sin ningún tipo de reconocimiento. Lo hacemos por la convicción de que ni nosotros ni el mismo Estado somos dueños de los animales por los que velamos, sino los custodios de su destino. Y es por eso que trabajamos sin herramientas, seguridad ni reconocimiento. Hemos podido sin todo eso, lo que muchos de nosotros no podemos seguir sosteniendo es el no ser escuchados por la sociedad a la que pertenecemos. Porque nosotros asumimos el compromiso con el cuerpo pero la transformación depende de todos. Damián Sabino Diéguez, Cuidador de animales del Jardín Zoológico y Botánico de La Plata.

One Ping

  1. Pingback:

Responder a damián Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Un gato espera pacientemente a que su familiar despierte

No toques el coche de este niño: Un perro pastor belga malinois lo acompaña durante su paseo