Este es el momento en el que un gato bengalí se reunió con un chihuahua después de varios meses separados.


El perro se llama Drake y vivió con el gato hasta que fue adoptado cuando tuvo la edad suficiente. Después de meses se volvió a reunir con Loki, un precioso gato bengalí, que como se puede ver en el vídeo a pesar de llevar bastante tiempo separados se conocían perfectamente y estuvieron jugando juntos durante un buen rato.
Esto se puede calificar como una amistad para siempre y es un ejemplo que rompe la típica “creencia” de que los gatos y los perros siempre se llevan mal.



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