Pensó que había adoptado a un precioso cachorro pero al final se llevó una gran sorpresa | Schnauzi.com
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Pensó que había adoptado a un precioso cachorro pero al final se llevó una gran sorpresa

Un hombre que vive en Tucson (Arizona) decidió un buen día buscar un perro con el que convivir y combatir la soledad.

Un buen día cuando pasó al lado de una casa vio un letrero que ponía: “Se regala cachorro“. Enseguida pensó que ese era su día de suerte.

hombre adopta cachorro pensando que era un perro y se lleva sorpresa

El hombre decidió ir a ver al cachorro y en cuanto lo vio fue amor a primera vista. Era un hermoso cachorro con los ojos claros y las orejas puntiagudas.

Nada más verlo supo que había encontrado a su compañero ideal y desde es instante lo bautizó con el nombre de “Neo”. Comenzaba la aventura para ambos.

Poco a poco el perro fue creciendo y se fue dando cuenta de que no podía dejarlo solo porque destrozaba la casa. Si lo dejaba en el patio se escapaba a la casa de los vecinos.

Neo tenía ciertas actitudes diferentes y aunque era adorable y amoroso con su amo, no era así con las demás personas. De hecho no le gustaba convivir con ninguna otra persona.

Cuando se escapaba a casa de los vecinos iba con sus perros pero en cuanto Neo veía a sus vecinos se escapaba y huía de ellos.

hombre adopta lobo pensando que era perro

Un día Neo se volvió a escapar a casa de los vecinos y fue entonces cuando los vecinos se cansaron y decidieron llevar al perro a un albergue. Una vez allí el dueño del albergue les dijo a los vecinos que Neo no era un perro, era un lobo.

El albergue no podía aceptar al lobo porque entonces tendrían problemas legales así que llamaron a un santuario de lobos de California.

En el santuario no tuvieron ningún problema por recibir al lobo pero exigieron hablar con el dueño. Una vez que el dueño de Neo dio el visto bueno lo trasladaron a su nuevo hogar.

En cuanto Neo llegó al santuario se sintió como en casa. Al principio, como no estaba acostumbrado a vivir en manada, lo pusieron en aislamiento. Sin embargo, parece que no estaba muy de acuerdo con esto y al poco de estar aislado volvió a encontrar la manera para escaparse y juntarse con la manada.

En el santuario explicaron que la manía que tenía Neo de escaparse a casa de los vecinos es por su naturaleza, ya que quería convivir con una manada. Por eso se le hacía fácil convivir con otros perros pero no con personas.

Neo se adaptó muy rápido y hoy vive feliz en el santuario para lobos de los Estados Unidos.

Una respuesta

  1. Violeta Freire 2 semanas ago

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